YEPES: FRANCO: SíMBOLO DE DIVISIóN HASTA EL FINAL. Es de...

FRANCO: SíMBOLO DE DIVISIóN HASTA EL FINAL.
Es de agradecer que en los últimos tiempos se haya rescatado un tema que parecia perdido en el limbo de la hipocresia. Me refiero a la retirada de la estatua de Franco y, en general, de todos los símbolos fascistas. Ya era hora. Es repugnante ver en nuestras calles manifestaciones de una guerra sangrienta que dividió el país, y en la que el tirano fue principal impulsor. La historia es algo importante, y no debe olvidarse, pero considero oportuno que episodios como el de la guerra se conserven en las bibliotecas, museos, escuelas y universidades, donde la gente pueda informarse si es su deseo, y no en la calle o en monumentos, donde parece que cumplen una función de regodeo sobre los perdedores. Porque en la guerra hubo atrocidades por ambos bandos, pero, al final, ganó uno, y su represión fue brutal. Y estos símbolos son una verguenza y una manera de recordar el sufrimiento pasado a muchas víctimas de la dictadura. Por eso lo mejor es retirarlos inmediatamente.
Esto en Yepes es todavía más flagrante. Casos como la Calle Calvo Sotelo, la Calle José Antonio (Primo de Rivera ¡Presente!), la calle Mártires o la famosa placa de la Iglesia, con su yugo y sus flechitas, son aborrecibles. Un buen gobierno los retiraría ipso facto. La democracia no puede ser tolerante y receptiva hacia aquellas posturas, como el franquismo o el terrorismo, que, en su lógica natural, pretenden acabar con el régimen democrático. No podemos admitir ver en nuestras calles, ante la atónita mirada de todos, el semblante de pakito, impasible a los tiempos.
Un saludo, abajo los carcas y Franco al retrete.