He vuelto a Yepes después de 15 años a pasar unos días de vacacciones, he podido comprobar los numerosos cambios que ha habido, pero echo de menos muchas cosas de cuando era más joven, se ha perdido la esencia de pueblo que tenía antes, ya no salen los vecinos por las noches a tomar el fresco, todos los crios van con motos (sin casco) y lo que hacen es más ruido que otra cosa, la crispación que hay entre los vecinos, ah! se me olvidaba, el cachondeo que hay de campanas, suenan sin sentido y cuando dan los cuartos suenan como si se hubiese muerto alguien, en fin, que volver después de tanto tiempo me ha despertado añoranza por un tiempo que a mi me gustaba más.