Estamos de acuerdo que el pueblo ideal sería : un pueblo pequeño, bonito, tranquilo, sin ruido, ni contaminación, pero con FUTURO. Actualmente, cuando recorres las calles de Cabañas y observas la mayoria de las viviendas sin habitar, con un censo de algo más de 200 residentes y decreciendo, con la amenaza de convertirse en pedanía de otro pueblo vecino, meditas y llegas a la conclusión que nuestro necesita un buen empujón. Por lo tanto, una solución sería poner al otro lado de la balanza una dosis ... (ver texto completo)