Van a matar en Pakistán a una joven por ser cristiana y a la izquierda española le aburre el asunto. Es lógico. Bien muerta estará para nuestra retroprogresía. Los que han decretado su ejecución han sido extremadamente bondadosos y pacientes. Le han dicho que si reniega de su fe, le perdonarán la vida. Y ella, que es una retrógrada, se mantiene en su creencia y prefiere ser colgada de una viga a negar su cristianismo. El brutal islamismo del siglo X no preocupa a nuestros «buenistas» profesionales. ... (ver texto completo)