Aquel que sea un buen jugador de mus debe conocer bien las cartas de su oponente y guardarse de que su adversario en el juego no conozca la propias. Hombre la verdad sea dicha la cosa no es fácil; si bien nada es imposible y aunque el rival sea listo, que lo es por descontado, e intente camuflar sus cartas, con un poco de pericia puedes lograr vérselas o intuírselas y ello te dará a ti el control de la partida. Lo que mas me gusta es cuando siempre planifican cantar un órdago a la Grande o a la ... (ver texto completo)