Los coches eléctricos no necesitan música para funcionar, y es la música la que molesta -al punto de impedir el descanso a niños y mayores, que no tiene por costumbre acostarse a las seis de la mañana- cuando se pone a un volumen tan elevado. A partir de ciertas horas de la noche no resulta razonable mantener tanto ruido. La solución no pasa por llevar la verbena al "Presao", ni a la "Fuente Grande" ni a la "Chica", sino que hay otras fórmulas que fácilmente todos podemos aceptar: crear un recinto ... (ver texto completo)