El 17 de enero de 1961 el jefe del gobierno de la República del Congo, Patrice Lumumba, elegido democráticamente por su pueblo fue torturado y asesinado como consecuencia de una conspiración organizada por el gobierno de Bélgica, con la necesaria complicidad de Estados Unidos, de Gran Bretaña y de las vergonzosas Naciones Unidas. Esta verdad histórica, este magnicidio, esta complicidad asesina de todo el aparato "democrático" contra la lucha y el sufrimiento de un pueblo por su emancipación y su ... (ver texto completo)