Forzoso es felicitar al que me ha precedido, porque en muy pocas palabras ha dado con la clave de bóveda del asunto. Las cosas (el mundo, en nuestro pueblo) no cambian si a la par no lo hacen las ideas (los hombres). Si siempre estamos con la misma cantinela no vamos a ningún sitio (bueno sí, al desacuerdo y descalificación permanentes). Seamos positivos, a la vez que críticos, pero sin ofender al que no piensa como nosotros, poniéndonos en su lugar, y exigiendo que éste, a su vez, también se ponga ... (ver texto completo)