Me parece que has dado en el clavo (el amigo que hace el comentario de las asociaciones de vecinos). Lo que falta en Ocaña es una estructura social y ciudadana moderna, participativa y exigente que tome la iniciativa para conformar un modelo de convivencia respetuoso con los intereses de la mayoría de los ciudadanos y no de unos pocos. Y sobre todo sea la conciencia de nuestros políticos (ejemplo bueno: cuando se organizaron las manifestaciones para el cambio de la carretera. Ejemplo malo: las movilizaciones contra la apertura de un centro de inserción social de internos del CP Ocaña II, porque se llevaron al terreno de lo personal). Creo que este es el camino a seguir: el crecimiento de Ocaña debe encauzarse y dirigirse desde la sociedad y no desde la política.