Hay quien es más amigo de los que raptan y cortan cabezas grabándolo en video, o de los que matan mujeres y niños en un autobús autoinmolándose, que de los que inician una política antiterrorista más allá de las palabras y los buenos deseos.
Es un error intentar salvar a un mundo que no quiere ser salvado.
Es un error intentar salvar a un mundo que no quiere ser salvado.