¡Contra! Tampoco es tan difícil. Una forma más de no perder las buenas costumbres. Además, qué te crees, si siempre somos los mismos los que escribimos. ¡Que somos pocos y más o menos avenidos! ¿Qué? ¿Hace unas chuletitas, unas pacetitas, unos choricitos...? Vete pensándolo, que todavía no hace tiempo de ir de charanga.