Siento decirte, amigo verónico, que mucho me gustaría DAR LA CARA y manifestar todo lo que siento en una de vuestras asambleas... Pero, por desgracia, no puedo: ESTOY VETADA. Y todo por haber nacido con la capacidad DE DAR VIDA. PORQUE SOY MUJER. Y, dado que mi vientre posee el milagro de generar vida, YO y MUCHAS COMO YO no podemos alzar nuestra voz en vuestras reuniones, que ni poner el pie en ellas podemos.
Abreme la puerta cuando llame a la entrada de vuestra Sede. Yo seré valiente y daré la cara para pasar. ¿Correrás tú el riesgo de dar la tuya y dejarme entrar?
Saludos.
Abreme la puerta cuando llame a la entrada de vuestra Sede. Yo seré valiente y daré la cara para pasar. ¿Correrás tú el riesgo de dar la tuya y dejarme entrar?
Saludos.