OCAÑA: Si por tu corazón juzgas el ajeno, mejor sigue encerrada...

Si por tu corazón juzgas el ajeno, mejor sigue encerrada en la cocina exclavizada de por vida, rica. He sido Verónica, soy Verónica y lo seguiré siendo hasta el final. Me he vestido en más procesiones de las que te podrías imaginar, pero no me gusta ir así, de incógnito, con el miedo a que me descubran... Quiero ir orgullosa de ser lo que siento que soy: una Verónica en cuerpo y alma.
¿Te ha gustado? Pues hala, que lo disfrutes, MAL PENSADA! Ah, y quítate los rulos al acostarte: te están afectando.