El problema es que no todas las casas de ocaña tienen valor ni histórico ni artístico. Mas bien la gran mayoría de ellas son casas sin ningún valor y la gran mayoría de ellas se encontraban en un estado penoso de conservación, abandonadas y dando un aspecto de abandono a nuestra localidad. Por ese motivo, está bien conservar lo importante o lo interesante, pero no todo, porque lo único que conseguiriamos es tener un pueblo de casas viejas y abandonadas y entonces volveriamos a la crítica de hace años y que siempre se decía: Cuantas casas viejas hay en Ocaña o que fea está la entrada al pueblo. Por otra parte hay que ponerser en la situación de los propietarios que no tienen recursos para restaurar las mismas, o si no cuantas veces se ha dicho vale más tirarla y hacerla nueva. El problema es que ahora son muchas a la vez, pero sino pues pasarían desapercibidas para todos nosotros como ha ocurrido con tantas casas viejas que se han tirado, por cierto algunas de ellas con un indudable valor histórico artístico como las casa-palacio de los condes de Carrión y entonces estaba otra corporación municipal.