No me gusta el aspecto que tiene el pueblo, su encanto que tenia lo ha perdido con tantas obras. Lo bonito eran las casas bajas y no los monstruos de pisos. Ahora no hay mas que coches. No se puede andar por ningun sitio. Se ha perdido lo que tenia ; la tranquilidad, el sosiego, creo que no se ha sabido aprovechar la oportunidad de crecimiento y se ha echo de forma desorganizada y rompiendo lo bueno que existia. Vamos a tardar por lo menos veinte años en arreglar este desaguisado.