No podemos olvidar que algunos noblejanos (y no pocos) se están beneficiendo de las ventas de terrenos que se están produciendo.
Por otro lado, las empresas que están en el pueblo, que llegan o llegarán, pagan impuestos y tasas, crean puestos de trabajo y generan un tráfico de personas que vienen al pueblo y consumen.
Por supuesto, todo ha de hacerse con respeto de las leyes de salud y seguridad, medioambientales, laborales y urbanísticas. Por fortuna vivimos en un Estado de derecho que permite defender nuestros derechos e intereses si se ven atacados...
Pensemos en el bien común y no tanto en el particular (y más aun si las quejas pueden no ser sinceras y estar basadas en pataletas por no haber podido ser uno de esos noblejanos beneficiados al no haber podido o querido vender unos terrenos a los que dificilmente se sacará la misma rentabilidad arando... La envidia (y la avaricia) es un pecado capital.
Por otro lado, las empresas que están en el pueblo, que llegan o llegarán, pagan impuestos y tasas, crean puestos de trabajo y generan un tráfico de personas que vienen al pueblo y consumen.
Por supuesto, todo ha de hacerse con respeto de las leyes de salud y seguridad, medioambientales, laborales y urbanísticas. Por fortuna vivimos en un Estado de derecho que permite defender nuestros derechos e intereses si se ven atacados...
Pensemos en el bien común y no tanto en el particular (y más aun si las quejas pueden no ser sinceras y estar basadas en pataletas por no haber podido ser uno de esos noblejanos beneficiados al no haber podido o querido vender unos terrenos a los que dificilmente se sacará la misma rentabilidad arando... La envidia (y la avaricia) es un pecado capital.