NOBLEJAS: Yo no puedo ir al congreso de los diputados a quejarme,...

Yo no puedo ir al congreso de los diputados a quejarme, ¡ya me gustaría a mi!.
Me quejo aquí porque no lo puedo hacer en otro sitio. Y si, me quejo de que pagamos unos impuestos altísimos en comparación con otras localidades, y me quejo de que las personas que nos representan no velan por los intereses del pueblo, lo hacen por los suyos propios y no quieren nada más que llenarse los bolsillos.
Pero vamos, que en mayo seguiremos igual, eso seguro.
Existe el miedo a que si se produce un cambio el pueblo pierda lo que ha venido cayendo por su propio peso, por la evolución que está sufriendo nuestra zona, digamos por inercia.
De todas maneras, ¿ que nos encontramos en el otro lado?: unas personas que no se han molestado en absoluto por nada, que no han dado la cara en ningún momento.
Creo yo que cuando alguien se presta a representar a cientos de ciudadanos, tiene que tener intención de luchar, de protestar ante la injusticia y por supuesto no se debe quedar sólo en intención sino en actuar en consecuencia.
Yo creo que en este caso no existía ni la intención.
¿Que hacer ante esto? ¿Cómo tenemos que actuar cuando llegue la ocasión?
¿Estaremos condenados otros pocos años?