Más que los estudios me preocupa el que los concejales puedan ser tan volubles como una veleta movida siempre por el aire del alcalde, sin atreverse a oponerse, a contestarle o tan ni siquiera a consejarle, en asuntos que dejan a merced de los antojos del alcalde y que no siempre mira por el beneficio del pueblo. Hace falta gente que mire por el bien del pueblo, que se atreva a levantar la voz si fuera necesario, que mire por el bien de todos por encima de sus siglas políticas.