(la voz | ferrol)
El alcalde de Narón advirtió ayer de que el proyecto de la segunda cementera del municipio se ha ralentizado. Xoán Gato explicó que el proceso administrativo está concluido, pero reconoció que esta fase de las gestiones para implantar la fábrica en Castro se ha demorado durante un año. Gato culpó directamente a la Xunta y aseguró que dos consellerías, las de Política Territoral y Medio Ambiente, agotaron todos los plazos legales para emitir sus informes sobre la futura empresa, informes que eran obligatorios y que finalmente fueron favorables. Esta actitud, añadió el alcalde, introdujo un retraso de al menos seis meses en el proceso.
Gato cree que esas demoras pueden haber provocado una cierta desmoralización en los responsables de Cementos Occidentales, la promotora de la iniciativa.
Motivos
Pero el alcalde aportó otros posibles motivos: la empresa promueve la implantación de las instalaciones de Narón a través de la sociedad Cementos Gallegos y al mismo tiempo impulsa una iniciativa similar en la localidad toledana de Noblejas. Para ello ha creado una segunda sociedad denominada Cementos del Tajo. Gato afirmó que en los últimos meses se ha dado más impulso a ese proyecto que al de Narón.
«Yo tengo la conciencia tranquila, porque hice lo posible», afirmó ayer el regidor naronés. Aseguró que la posible retirada de proyecto sería una mala noticia para el municipio, ya que está prevista una inversión de 20 millones de euros que permitiría crear 40 empleos directos y unos 200 indirectos.
Ahora que el proceso administrativo está concluido, Cementos Occidentales, si quiere seguir adelante, deberá presentar en el Concello de Narón el proyecto de urbanización de la parcela, para determinar en donde se instalará la fábrica y qué zonas se dedicarán a calles, áreas verdes que hagan de pantalla anticontaminación, etcétera. El alcalde precisó que, «si quieren ganar tiempo», podrán presentar simultáneamente el proyecto constructivo. De momento, no tiene noticias de que ninguno de estos documentos vayan a ser entregados en el Concello en los próximos días.
Fuentes de Cementos Occidentales consultadas por este diario no quisieron aclarar si el proyecto sigue adelante o no. Otro portavoz próximo a la empresa, en cambio, afirmó que está previsto seguir desarrollando el proyecto, pero no precisó en qué plazos.
La fábrica prevista para Castro es una molturadora de clínker, al igual que la que ya funciona en As Lagoas. Este material, la base del cemento, se importa de Oriente Medio.
El alcalde de Narón advirtió ayer de que el proyecto de la segunda cementera del municipio se ha ralentizado. Xoán Gato explicó que el proceso administrativo está concluido, pero reconoció que esta fase de las gestiones para implantar la fábrica en Castro se ha demorado durante un año. Gato culpó directamente a la Xunta y aseguró que dos consellerías, las de Política Territoral y Medio Ambiente, agotaron todos los plazos legales para emitir sus informes sobre la futura empresa, informes que eran obligatorios y que finalmente fueron favorables. Esta actitud, añadió el alcalde, introdujo un retraso de al menos seis meses en el proceso.
Gato cree que esas demoras pueden haber provocado una cierta desmoralización en los responsables de Cementos Occidentales, la promotora de la iniciativa.
Motivos
Pero el alcalde aportó otros posibles motivos: la empresa promueve la implantación de las instalaciones de Narón a través de la sociedad Cementos Gallegos y al mismo tiempo impulsa una iniciativa similar en la localidad toledana de Noblejas. Para ello ha creado una segunda sociedad denominada Cementos del Tajo. Gato afirmó que en los últimos meses se ha dado más impulso a ese proyecto que al de Narón.
«Yo tengo la conciencia tranquila, porque hice lo posible», afirmó ayer el regidor naronés. Aseguró que la posible retirada de proyecto sería una mala noticia para el municipio, ya que está prevista una inversión de 20 millones de euros que permitiría crear 40 empleos directos y unos 200 indirectos.
Ahora que el proceso administrativo está concluido, Cementos Occidentales, si quiere seguir adelante, deberá presentar en el Concello de Narón el proyecto de urbanización de la parcela, para determinar en donde se instalará la fábrica y qué zonas se dedicarán a calles, áreas verdes que hagan de pantalla anticontaminación, etcétera. El alcalde precisó que, «si quieren ganar tiempo», podrán presentar simultáneamente el proyecto constructivo. De momento, no tiene noticias de que ninguno de estos documentos vayan a ser entregados en el Concello en los próximos días.
Fuentes de Cementos Occidentales consultadas por este diario no quisieron aclarar si el proyecto sigue adelante o no. Otro portavoz próximo a la empresa, en cambio, afirmó que está previsto seguir desarrollando el proyecto, pero no precisó en qué plazos.
La fábrica prevista para Castro es una molturadora de clínker, al igual que la que ya funciona en As Lagoas. Este material, la base del cemento, se importa de Oriente Medio.