NAVALMORALEJO: Psé, bueno, los cappuccini no estàno mal... Y un deìa...

Psé, bueno, los cappuccini no estàno mal... Y un deìa tuve el atrevimiento de pedir un café con giaccio, o sea, con hielo, que me sirvieron porque el joven camarero habìa estado en España y sabìa de qué iba la cosa...