"Que estamos preparados para romper mas zambombas".
Nada más empezar: (como es de rigor) "Dale, compañero, dale, a la zambomba, que suene"; y vaya si le dio, que al punto le rompió la caña y ahí nos quedamos con las ganas. Y más tarde, tras arrancarse también la caña de la segunda: "Zambombita, zambombita, yo te tengo que romper"; y tal cual, al suelo que fue el pobre instrumento y se hizo siete pedazos. Fue una
noche terrible (entre esto y lo de Garvin...).