Después de oir la intervención del Sr. Rodríguez Zapatero en el Parlamento, los españoles, creo yo, pueden abandonar definitivamente cualquier esperanza de éxito en la política antiterrorista, así como la negación de demandas, en principio moderadas, del espectro separatista. El Presidente de la nación está sonado, se refugió en el victimismo y en el buenismo (la falta de apoyo de la oposición en su proyecto pasado antiterrorista) e invitó al Sr. Rajoy (que es como invitar a todos los españoles) ... (ver texto completo)