Desde la peluquería, y mientras me hacía permanente, y como no he podido dormir esta noche, porque no me dejaba la conciencia, al saber que he hundido un proyecto de inversión tan ambicioso como el que pregonas a los cuatro vientos, cuatro vientos como cuatro granos que somos tus “perseguidores”, me hacía las siguientes reflexiones: entonces, en qué quedamos, ¿Se puede criticar o no? ¿Soy una marujona de peluquería o no? ¿Quién empezó a insultar? ¿Los Premios Nobel han leído el foro por sí solos ... (ver texto completo)