Un verano que fuimos a Marbella de vacaciones, hace algunos años ya, llegamos casi de noche y no teníamos aceite para la cena, preguntamos a una señora y nos dijo que un familiar tenía una tienda "aquí al lado" -es decir muy cerca- y podíamos ir a por lo que necesitáramos pero que ella nos acompañaría, la seguimos todos calle tras calle, pasábamos una, otra y otra y así no recuerdo bien el tiempo pero sí que, a pesar de estar acostumbrados a andar bastante, llegó un momento en que pensamos que nos ... (ver texto completo)