En
Cuba pueden estar orgullosos de su
historia. Cuentan que en 1959 hicieron una Revolución que, entre otras muchas cosas, acabó con el esclavismo y expulsó a un dictador que hacia de la isla una colonia estadounidense. Cuentan que,
fruto de esa Revolución, la
sanidad, la educación o la esperanza de vida están a la altura de los países que matan y masacran al tercer mundo. Cuentan, también, que ellos se sostienen solamente con su fuerza y su sudor, sin que nadie se ahogue en la miseria para mantener
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