Desde Argentina escribo a todos para los de El Toboso para decirles que hace muchos años estuve allí sólo por las resonancias quijotescas de su nombre. Leí todas las notas que me preceden y quiero decirles que estoy escribiendo un libro sobre la influencia de los pueblos pequeños en sus escritores y poetas. Que alguien me escriba, quiero compartir mis recuerdos, entre ellos el de haber conocido a doña Feliciana Esquinas Porrero, que vivía en la calle Doctor Radío noº 36. En su casa me recibió, me invitó a comer con ella pues era mediodía y todos los del pueblo se habían ido a jugar un partido de fútbol a Campo de Criptana. Estuve todo un día allí, recorriéndolo y escribiendo en mi diario de viaje . Anduve en borrica y en mula y aquella doña Feliciana, de quien me gustaría saber algo, me dijo "Me la dio en dádivas mi suegra". Y también conocí a un señor llamado Miguel Marchante Barbudo que vivía en Calle Monje FRancisco 3. Leí las citas del Quijote escritas en carteles, los consejos a Sancho... ¡Qué hermoso fue! Cristina.