Haciendo una reflexión casi filosófica (ultimamente tengo mucho tiempo) y haciendo balance, no puedo sino hacer referenicia a nuestro sistema electoral.
Es lo que tiene las urnas, vaya, que uno va y vota y lo que vota la mayoría es lo que vale y ya puede darse con la cabeza contra la pared todo aquel al que no le guste lo que hay, que le va a dar igual.
Claro que otro método, menos violento para la integridad de uno mismo, pero más costoso, es ir a los
juzgados y acusar todo aquello o a todo
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