A partir de aquí cualquier difamación o intención de ridiculizar nuestro Himno Nacional constituye un atentado a la voluntad soberana del pueblo español ejercida en referéndum al aprobar nuestra Carta Marga y en elecciones al aprobar a los representantes que dictaminan nuestras leyes.
En relación a la Santa Madre Iglesia Católica Apostólica Y Romana bien cierto es que nuestra Carta Magna declara que España es aconfesional pero no es menos cierto que nuestra Constitución reconoce que el Estado mantedrá relaciones de cooperación con las principales confesiones religiosas Citando textualmente a la iglesia Católica y teniendo en cuenta la creencias de la mayoría de los españoles. Luego una cosa es la aconfesionalidad del Estado, otra el laicismo y otra la incultura.
Teniendo en cuenta que los españoles somos mayoritariamente católicos según los “censos bautismales de la Iglesia” , que para los católicos Jesucristo es un rey de reyes hijo de Dios, que España no es un Estado Laico, que a los reyes se les toca la marcha real, que en España hay una gran tradición en hacerlo (veasé el caso de andalucía), que con ello no se hace mal alguno a nadie y que España tiene suscritos convenios de colaboración con la Santa Sede luego no hay una total desvinculación laica del Estado no hay objeción alguna a que se toque el Himno Nacional a los Santos como expresión del carácter majestuoso de Dios y maxima ofrenda sonora que puede hacerle el pueblo español (de mayoría católica) a Jesucristo y los santos de la Iglesia.
Pero podéis seguir por ese camino eh que conste, eso si sopesar bien antes lo que decís porque la democracia cuenta con los medios legales suficientes para defenderse de aquellos que atentan contra la soberanía popular y los símbolos legítimos y legales de la Nación. Va a ser mejor que le echeis una ojeadita a nuestras leyes antes de abrir la boca no sea que a alguien no le guste lo que decís y os denuncie porque El himno está protegido por la Ley, y se pena la ofensa o el ultraje, ya sea de palabra, escrito o por hechos consumados, que eso y a sabed por todos es constitutivo de delito.
PD: La verdad no tiene mas que un camino, cuidado con los atajos no sean callejones sin salida.
En relación a la Santa Madre Iglesia Católica Apostólica Y Romana bien cierto es que nuestra Carta Magna declara que España es aconfesional pero no es menos cierto que nuestra Constitución reconoce que el Estado mantedrá relaciones de cooperación con las principales confesiones religiosas Citando textualmente a la iglesia Católica y teniendo en cuenta la creencias de la mayoría de los españoles. Luego una cosa es la aconfesionalidad del Estado, otra el laicismo y otra la incultura.
Teniendo en cuenta que los españoles somos mayoritariamente católicos según los “censos bautismales de la Iglesia” , que para los católicos Jesucristo es un rey de reyes hijo de Dios, que España no es un Estado Laico, que a los reyes se les toca la marcha real, que en España hay una gran tradición en hacerlo (veasé el caso de andalucía), que con ello no se hace mal alguno a nadie y que España tiene suscritos convenios de colaboración con la Santa Sede luego no hay una total desvinculación laica del Estado no hay objeción alguna a que se toque el Himno Nacional a los Santos como expresión del carácter majestuoso de Dios y maxima ofrenda sonora que puede hacerle el pueblo español (de mayoría católica) a Jesucristo y los santos de la Iglesia.
Pero podéis seguir por ese camino eh que conste, eso si sopesar bien antes lo que decís porque la democracia cuenta con los medios legales suficientes para defenderse de aquellos que atentan contra la soberanía popular y los símbolos legítimos y legales de la Nación. Va a ser mejor que le echeis una ojeadita a nuestras leyes antes de abrir la boca no sea que a alguien no le guste lo que decís y os denuncie porque El himno está protegido por la Ley, y se pena la ofensa o el ultraje, ya sea de palabra, escrito o por hechos consumados, que eso y a sabed por todos es constitutivo de delito.
PD: La verdad no tiene mas que un camino, cuidado con los atajos no sean callejones sin salida.