Veo que Puente sigue tan retrasado mental como siempre, que pena que no tenga remedio un pueblo como ese. Del Puente ni el agua ni la gente: el agua es un placer al lado de la gente y lo peor es que las nuevas generaciones, salvo honrrosas escepciones se adivinan más bestias que las anteriores con lo que puente camina en sentido inverso. La fiesta de Las Alfareras, lo mejor y más publicitario de toda su historia que no la conoce ni Dios. Una verguenza de pueblo en los últimos 50 años.