Querido amigo, la verdad duele y nunca debiera ofender, puesto que es la verdad. No me refería a la corporacíón, sino a nosotros mismos. Si somos nosotros los que nos vemos así ¿cómo nos verán los de fuera? Tal vez tengamos lo que nos merecemos, tal vez nos merezcamos algo más. ¿Qué es lo que hacemos por solucionarlo? Una cosa es la política y otra nuestra propia vida. La política regula la vida pública de la sociedad, pero la propia, la misma intimidad en la que somos más envidiosos o menos malos, ésa la controlamos nosotros. Para que haya un buen ayuntamiento tiene que haber un buen pueblo. De eso es de lo primero de lo que hay que hacer autocrítica, ¿o no?. Un saludo, amigo.
Lucas.
Lucas.