Veo mucha política en estas páginas, da igual la
foto que tenga arriba puesta, siempre acabamos hablando y metiendo cizaña con lo mismo. Así que yo voy a hablar de la seguridad inexistente de este
pueblo.
De unos años a esta parte las drogas han evolucionado aquí al ritmo de la construcción, o sea, IMPARABLES. Cada vez son mas pequeños los niños que las consumen, pero parece ser que eso nos da igual, porque los camellos siguen trapicheando a sus anchas, tranquilamente y delante nuestro.
Lo que
... (ver texto completo)