Soy mujer, pecadora, aunque solo de pensamiento. Y tengo edad como para no tener que enfrentarme a hechos de lujuria y pecado. Y creo que la mujer es la culpable, como dice mi
Santa Madre
Iglesia, de las desgracias de la humanidad, como bien dicen las Escrituras. Leyendo, como yo hago, nos informamos y llegaremos a la conclusión del dolor que la mujer ha causado siempre. Pero Dios creó a Nuestra Madre Inmaculada, la única limpia de todo pecado. Ni su esposo José pecó con ella, Dios lo hubiese fulminado.
... (ver texto completo)