Totalmente de acuerdo contigo, somos un pais de pandereta dirigido por un pruñado de corruptos e incompetentes (igual unos que otros) que nos estan llevando a la ruina.
Me uno a vosotros, pero mucho me temo que nuestras humildes opiniones caen en saco roto, aunque la verdad, ahora más que nunca el grito ¡NO, NO NOS CALLARAN! tiene que sonar fuerte.