Ah, mi último interlocutor/ra, agradezco la amable contestación que me das a través de sencillas y bellas palabras. Las saboreo. Ciertamente, tienes puesta tu honda sensibilidad estética en sintonía. Estás en la onda. Pues sábete que es un don, disfrútalo. ¡Cuánto me alegra comprobar que hay gente con semejantes valores en el área de influencia del pueblo nuestro! Tu abuela, desde las raíces de una profunda y sana tradición, utilizando la metáfora hermosa que todos conocen en Estebanvela, sabía muy ... (ver texto completo)