LA HUERTA DE MI NIÑEZ
A un lado las campanas, al otro el río, la huerta
en el centro, con pozo y noria instalada,
movida por asno mareado de dar vueltas,
que de sus cangilones vertía abundante agua.
Bajo las rodilla, atados los pantalones,
con abarcas y azada, riega el hortelano.
Con mirada llena de verdes ilusiones
ve al germen de la vida pender de sus manos. ... (ver texto completo)
A un lado las campanas, al otro el río, la huerta
en el centro, con pozo y noria instalada,
movida por asno mareado de dar vueltas,
que de sus cangilones vertía abundante agua.
Bajo las rodilla, atados los pantalones,
con abarcas y azada, riega el hortelano.
Con mirada llena de verdes ilusiones
ve al germen de la vida pender de sus manos. ... (ver texto completo)