"Hay rumores de que terminará cerrando.
En lugar del Bershka, Zara o Pull & Bear ahora hay persianas de aluminio y carteles que publicitan un centro comercial 'fantasma'.
Ni siquiera los locales del grupo 'Inditex' han subsistido.
Mientras algunos dependientes han colgado el enésimo cartel de 'liquidación', otros sobreviven lamentándose con cada nuevo cierre, pues supone la pérdida de los pocos clientes que aún llegan.
Mayo ha sido un mes especialmente malo para los locales del 'Avenida M-40'.
"Es una auténtica pena como está este centro comercial. Aquí no viene nadie", afirma uno de los vigilantes del 'Avenida M-40'. "Hay gente que hace tiempo que no se pasaba por aquí y se sorprende muchísimo al verlo", añade.
Víctima de la crisis económica y de la excesiva concentración de grandes superficies en la zona -en apenas dos kilómetros se contabilizan hasta tres centros comerciales- este espacio de ocio y comercio situado en el barrio de La Fortuna (Leganés) vive sus horas más bajas.
Lo que parece una misión imposible en cualquier centro comercial de Madrid, es hoy una realidad en el 'Avenida M-40'.
Recorrer pasillos vacíos, no esperar colas al pagar en caja o aparcar a la primera.
El centro comercial 'Avenida M-40' se estrella
Ninguna ballena o manatí ha aparecido muerto desde que se produjera el vertido, aunque se han visto varias ballenas cerca de la zona contaminada.

Los expertos han reportado un impacto relativamente leve en las aves.

Se han realizado 40 necropsias -el equivalente animal de la autopsia- a las tortugas, aunque los resultados no se han publicado aún. Los científicos buscan signos internos de envenenamiento por petróleo.
En estos mamíferos tampoco se han detectado signos de contaminación, aunque sólo se ha completado una necropsia hasta la fecha.
Los 12 delfines muertos que han aparecido en la costa del Golfo de México están aún en las cifras habituales para esta época del año, aunque no se hubiera producido el vertido.
Delfines y aves, menos afectados
Sin embargo, por su proximidad a la zona del vertido, se les está tratando como posibles víctimas del desastre ecológico