Verdes coloridos,

rosas rojas de pasión,

y en medio,

una casita.
Tras las nevadas,

la primavera llego,

el deshielo,

las flores....
Ella desangrada,

iba perdiendo la luz,

pero otra nacía,

era la de su amor.
Déjamelo coger,

déjamelo acariciar,

es nuestro corazón,

latiendo a un mismo son.
Su amado le dio la mano,

para que se dejara llevar,

ella vio a su hijo reír,

entre los brazos de su padre.
Ella desvanecía,

sentía perder el ser.
Sin palabras,

él cogió al pequeño,

que yacía entre las piernas,

acogiéndolo entre sus brazos,

con su alma se quedo.
En esos momentos,

de la nada surgió una luz,

como una aparición,

vio a su amor.
Algo no va bien,

algo pasa aquí,

siento pena no dolor,

te necesito amor.
Ella entre dolores,

intentaba parir,

cuando un vuelco el corazón,

le hizo decir.
sálvamelos cuida de ellos,

los necesito,

no puedo partir sin verlos.
En su agonía,

solo veía a su amada,

el pedía a gritos,
En su caballo a galope,

el corría entre la tormenta,

un alud a la vuelta,

callo sobre él.
No temas amada mía,

con ayuda vendré,

y saldremos airosos,

no tendremos tal desdén.
Él a ella le dijo....