- No -dijo el viejo.
- Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne -propuso la joven.
- Volaban alto? -preguntó el brujo.
- Sí, sin duda. Cómo lo pediste... ¿y ahora? -preguntó el joven- ¿lo mataremos y beberemos el honor de su sangre?
Eran verdaderamente hermosos ejemplares, sin duda lo mejor de su estirpe.
El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas. Los jóvenes lo hicieron y expusieron ante la aprobación del viejo los pájaros cazados.
Los jóvenes se miraron con ternura y después de una fugaz sonrisa salieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte, él hacia el sur... El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con sendas bolsas de tela que contenían las aves solicitadas.
- No importa -dijeron los dos.
- Lo que sea -ratificó Toro Bravo.
Leyenda India: "El Amor, el Individuo y la Pareja"