Identificación: Principalmente castaño oscuro; el macho tiene pecho ocráceo listado, grandes marcas alares gris-azulado y cola gris; la hembra tiene píleo y cuello pálido; el macho en vuelo muestra anchas bandas grises en las alas.
El Aguilucho Lagunero Occidental es una de las rapaces cuya población ha descendido más en los últimos años en España. Las razones de ello no son propiamente alimenticias, sino más bien debidas a la contaminación.
Este aguilucho, de plumaje delicadamente coloreado, anima con su presencia nuestros lagos y charcas, siempre que los carrizales le aseguren un refugio y el hombre no la persiga. En ocasiones no deja de cobrar su diezmo en las polladas de patos.
Este ave manifiesta una marcada preferencia por los terrenos pantanosos y su aparición, siempre repentina, siembra el pánico entre las aves acuáticas. Sin embargo, los patos no tienen nada que temer de esta rapaz indolente, diestra, pero poco rápida; bien armada, pero muy endeble para apoderarse de las presas voluminosas.
EL AGUILUCHO LAGUNERO OCCIDENTAL:
Una esbelta silueta de largas alas acodadas aparece en el cielo, zigzagueando. De pronto, el Aguilucho Lagunero se deja caer, con las garras abiertas, en la vegetación palustre; hay ruidos de alas en la charca, se escapa una focha y la rapaz prosigue incansable su búsqueda.
Alimentación: Pequeños mamíferos, aves y ranas; algunos insectos, lombrices de tierra.
Hábitat: Cultivos.
Nidificación: La hembra construye nido de hierbajos, carrizos o hierba en el suelo de terrenos abiertos, tojares, dunas, arenales, marismas y en tierras de labor; puesta, mayo-junio, usualmente 4 ó 5 huevos blancos o azul pálido; incubación, alrededor de 30 días, sólo por la hembra; durante la incubación el macho se ocupa de la caza; los pollos, alimentados por ambos padres, vuelan tras unas 5 semanas.
Identificación: El macho tiene partes superiores grises, y se distingue del Aguilucho Pálido macho por estrechas franjas alares negras y obispillo gris, no blanco; hembra más delgada que la del Aguilucho Pálido, con menos blanco en el obispillo.
Una vez establecidos en sus zonas de cría, se entregan a unos acrobáticos vuelos que denotan la espectacular parada nupcial; en ella macho y hembra vuelan elevándose a bastante altura y lanzándose en picado con cabriolas, vueltas y nuevas subidas, todo ello acompañado de ligeros gritos de reclamo emitidos por los dos sexos.
Es ave estival que suele llegar a sus lugares de cría hacia finales de marzo en las zonas templadas y durante el mes de abril en la parte septentrional de España. Normalmente llegan ejemplares sueltos que se dedican los primeros días a vagabundear por lugares cercanos, viéndose incluso en zonas altas, lo cual puede deberse también a aves en migración hacia otros puntos de Europa.
En España cría por casi todo el país en zonas despejadas, amplias praderas con hierba alta, mostrando particular interés por las grandes extensiones de cultivo de cereal
EL AGUILUCHO CENIZO:
Bandos de más de 70 aguiluchos cenizos se han visto en Africa del Norte durante el largo vuelo migratorio otoñal entre sus territorios de cría en Europa y sus cuarteles de invierno, que a menudo son tan lejanos como el Cabo de Buena Esperanza.
Buenos dias Albares, ¡que bien Jose que cambio la imagen, estas chicas, no ponen ni una foto, yo tengo en villaseca 300, mias y de familia, jajaj buen dia