Nidificación: Anida en acantilados e islotes rocosos cercanos al mar y en colonias. El nido está formado con hierbas u otra vegetación, tapizado con plumón.
Identificación: Ganso de mediano tamaño; pico y ojos negros; cara blanca y el cuello negro: parte superior barrado de negro y gris; partes inferiores blancas; patas y pies negros. Los jóvenes tienen la cara más manchada y el pecho no tan blanco, más gris. En vuelo muestra obispillo blanco.
La población siberiana, más numerosa, va a Holanda, a los pólder de Frisa y Zelandia, y de allí proviene seguramente la mayoría de las aves que se observan en España, aunque existe una recuperación en Valencia de un ave anillada en Groenlandia.
Las aves groenlandesas y de Spitzbergen van a pasar el invierno exclusivamente a las islas Británicas.
Casi todos los inviernos, algunas barnaclas cariblancas llegan a España. Pero sólo circunstancias excepcionales de olas de frío severas acompañadas de nieve alrededor del Mar del Norte, hacen segura su presencia Sus lugares de reproducción van desde el ártico hasta Groelandia, Spitzbergen y el occidente de Siberia.
BARNACLA CARIBLANCA:

Las barnaclas son unas pequeñas ocas silvestres de plumaje negro y blanco, crían en altas latitudes y tienen en las costas occidentales de Europa importantes cuarteles de invierno. Al no verlas anidar y, por el contrario, contemplar cada año su súbita aparición a orillas del mar, durante siglos persistió la firme creencia de que las barnaclas se generaban a partir de unos invertebrados marinos, los percebes.
Hábitat: Bosques.
Alimentación: Ardillas, liebres, conejos, topillos, arrendajos, córvidos, palomas, perdices, estorninos, zorzales, mirlos.
Nidificación: Nido construido sobre uno viejo de córvido o de rapaz; puesta de abril a mayo; 3 a 4 huevos azulados; incubación, sólo por la hembra, de 35 a 41 días; los pollos abandonan el nido tras 40 días.
Identificación: Por encima, pardo-grisáceo apizarrado; ceja clara; por debajo blanco, rayado en la garganta, barrado en el vientre pardo negruzco; subcaudales blancas; cola barrada de oscuro; pico oscuro con cera amarilla; patas amarillas; iris amarillo anaranjado. La hembra es más corpulenta que el macho.
Por su especial facilidad para la caza en terrenos boscosos, el Azor Común ha sido desde antiguo una de las rapaces favoritas de los cetreros
El Azor Común está en vías de desaparición. Sin embargo, contribuye a limitar el número de Arrendajos, Urracas, Cuervos y Palomas, sus presas favoritas
Llegado el momento, abandona su retiro y se lanza sobre su víctima antes de que ésta tenga tiempo de huir.
Huésped de los grandes macizos forestales, establece sus terrenos de caza en los linderos, en los amplios calveros y en los campos salpicados de setos. Emboscado en una rama – su discreta librea le asegura un excelente camuflaje –, espera pacientemente que una presa se mueva en la vecindad.
El Azor Común, maestro en el ataque por sorpresa, se revela especialmente rápido y preciso. Por otro lado, su morfología se presta bien a esta técnica de caza. Su talla y su potencia le permiten capturar especies de tamaño medio, y su larga cola constituye un timón muy eficaz para efectuar bruscos cambios de rumbo cuando persigue a sus víctimas por el aire.