El Discípulo, agobiado, se vuelve para bajar de la montaña y el Maestro le dice:
“ ¡Espera, hijo mío, vuelve acá!”
El Discípulo contesta:
“Nooo, Maestro…
¡Ahora entiendo por qué hay tanto PUTOS!
35. Diga en todo momento que ella es la mujer más bella que jamás ha visto.
34. Aféitese todos los días para que no la lastime.
33. Recuerde, a usted no le gusta el fútbol y odia las carreras de fórmula 1.
32. No ronque.
31. Deje que ella converse durante horas por teléfono, y si puede, páguele la factura del celular.
30. Deje que ella compre ropa, zapatos, etc., siempre que ella quiera. Es más, ayúdela a caminar durante horas eligiendo lo que quiera comprar (y sonría mientras camina).