Lamentablemente, la televisión nos da muestras que esta es una medida de seguridad personal de primer orden, siendo frecuentes los asaltos y agresiones causados por desconocidos.
Bien pues aquí se actúa del mismo modo, siempre con prudencia ante desconocidos
Extrapolado a las personas, el refrán nos recomienda desconfiar. ¿A quien no le han dicho de pequeño que no aceptara caramelos de desconocidos?.
Este refrán procede de la sabiduría de los pastores. Solo ellos conocen los problemas que conlleva el introducir una cabeza de ganado extraño en un rebaño ya consolidado. Las peleas se hacen frecuentes y en general, las ovejas se vuelven más ariscas.
A cordero extraño, no metas al rebaño.
También puede hacer referencia al Juicio Final, en el que Dios, Juez Supremo, pondrá a cada uno en el sitio que loe corresponde.
Todos, aunque no lo pensemos, tenemos que dar cuenta de nuestras acciones, normalmente a otra persona con una posición más elevada que la nuestra.
De esta forma, el refrán es un aviso, para todas aquellas que obrando mal, piensan que nunca tendrán que pagar un precio por sus malas acciones. En el ejemplo del refrán, ni más ni menos que el sacrificio a cuenta del amo.
Este refrán de apariencia indescifrable, cobra todo su sentido si conocemos que el 11 de Noviembre, festividad de San Martín, es el día elegido para realizar la matanza de los cerdos.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Refranes
Bien, cansado de esta situación el rey Enrique VIII ordenó que su cadáver fuera exhumado y sometido a juicio público, todo para acabar con su leyenda de mártir. Así el cadáver de Becket fue llevado al tribunal y acusado formalmente de usurpación de la autoridad papal. Hallado culpable, sus restos fueron quemados públicamente en la hoguera.
Trescientos años después de su muerte, el arzobispo de Canterbury, Tomás Becket (Londres, 1117?-Canterbury, 1170) seguía representando los intereses de la Iglesia frente al rey, causa por la que fue asesinado por cuatro caballeros del rey en la catedral de Canterbury.
Tomás Becket
Finalmente un juez anuló la anterior sentencia y lo calificó de “atroz error judicial”. A partir de ese momento se empezó a rehabilitar su nombre. Casi quinientos años después, en 1909, Juana de Arco fue beatificada; y canonizada en 1920.
A BUENAS HORAS MANGAS VERDES, cuando ya se la habían cargado.