Buenas tardes RG.
1615 Cervantes recibe autorización real para la impresión de la segunda parte de El Quijote.
El "Carma Sutra"
mmj que picantona estás hoy.
Uno de los más conocidos es el "Carma Sutra: the auto-erotic handbook". Como su homólogo tradicional, el Kamasutra, este libro es una pequeña guía de cuáles son las mejores posturas para hacer el amor en un coche e, incluso, en una moto. Más de uno le sacará partido.
El "Carma Sutra"
Lo sabemos. Hacer el amor en un coche no es precisamente cómodo. Pero la práctica está tan extendida, y es una necesidad para tantos, que hoy en día existen hasta manuales para que le saques el máximo partido a tu vehículo.
Manuales para las posturas
En España, la liberación sexual llegó veinte años después, en los 80. Durante la dictadura franquista no era precisamente fácil besarse ni en un parque público, mucho menos mantener relaciones sexuales en un coche. Con la muerte del dictador en 1975, y tras la Constitución en 1978, la sociedad española comenzó a abrirse sexualmente hablando, y se destaparon muchos tabúes. Entre los coches más usados estaba el Simca 1000 (famoso por la canción de Los Inhumanos) o el Seat 600
La situación en España
La verdadera revolución llegó en los años 60, con la liberación sexual de la mujer. Los jóvenes se desnudaban en Woodstock al son de la guitarra de Jimmy Hendrix, o Janis Joplin, entre otros. Entonces, la típica furgoneta "hippie", llamada Volkswagen Caravelle, se convirtió en el símbolo del "amor libre".
La liberación de la mujer
¿Quién no se acuerda de la escena en el autocine del clásico del cine "Grease"? En los años 40 y 50, con la creación de los autocines, se potenció al máximo el sexo en el coche. La oscuridad de las salas al aire libre era más que suficiente para que los jóvenes dieran rienda suelta a sus hormonas.
Los autocines del amor
La Gran Depresión de los años 30 fue un duro golpe para la economía mundial. Quizá por eso, mantener relaciones sexuales en un coche servía para olvidar las penurias económicas. Entre los modelos más caros estaba el Chrysler Imperial, y los más pobres se conformaban con el Citroën 11.
Los años 30