Di que sí, Enrique, tú si que puedes ir con la cabeza bien alta.
LOs que valoran a un gobernante por el número de inauguraciones que hace, quizá no recuerden que a Franco le encantaba inaugurar cosas.
Lo que realmente importa en el
pueblo es el día a día, que no disminujya en número de habitantes y a ser posible que aumenten, que no cierren las
escuelas, las
tiendas, los
bares, que se dé trabajo al mayor número de personas posibles, dotar al
ayuntamiento del material humano e informático que necesite,
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