A mí personalmente no me gusta. No me gusta ir a descansar a un sitio rodeado de escombros y de áridos. Además no creo que le guste a nadie. Supongo que a quien echa escombros o extrae áridos sí le guste. Es posible que a algunos que han vendido tierras para la gravera también les parezca bien cobrar un dinero y pasan de su entorno, quizá esa gente pasa del
pueblo en general o quizá muchas veces tampoco tengamos la capacidad de ver más allá en nuestro futuro. Hace mucho tiempo tuve la ocasión de
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