Me voy al parque un rato.
Buenas tardes chicas.
Buenas tardes Ana.
HAsta luego.
Buenas tardes chicas.
Es el caso del incumplimiento de los 12 meses de seguimiento por una parte importante de la muestra: entre los que recibieron el tratamiento conductual, casi un centenar de la muestra inicial no cumplió con el año de estudio.
Sin embargo, en determinados aspectos, limita su valía.
Un comentario adjunto al estudio, también aparecido en 'The Lancet', reconoce que los resultados obtenidos por Lamb y su equipo son "bastante impresionantes".
Críticas a los resultados
En cuanto a la rentabilidad de esta práctica, el trabajo destaca que la intervención sobre el comportamiento de estas personas costó algo menos de 1.800 libras (casi 2.000 euros) en total. Una cifra que comparan con "la acupuntura, el ejercicio, los masajes y la modificación postural, que cuestan 4.242, 3.800, 8.700 y 3.090 libras respectivamente".
"Las construcciones psicológicas son importantes mediadores de las mejoras, a largo plazo, de la incapacidad relacionada con el dolor. No obstante, también pueden contribuir en ello otros efectos no específicos", subrayan los autores británicos.
Cuando los propios pacientes valoraron su progreso, los resultados también favorecieron a la terapia cognitiva. 62 de 197 integrantes (un 30%) del grupo control afirmaron encontrarse mejor tras seguir los consejos médicos, frente a 235 de los casi 400 (un 60%) que formaron parte de alguno de las sesiones conductuales.
Los distintos análisis para valorar este tipo de mejoras indicaron que, en efecto, modificar la conducta puede repercutir en la disminución de las molestias lumbares y, por tanto, aumentar la movilidad de los afectados. En uno de los tests empleados se detectó una mejora de un 5,4% entre los que sólo recibieron los consejos médicos, frente al 13,8% de los participantes que se trataron 'en grupo'.
Tras este abordaje, y durante 12 meses, se estudió la evolución de la dolencia de estos pacientes. El objetivo principal de los investigadores fue probar la eficacia del tratamiento psicológico a la hora de reducir tanto las molestias de espalda como el nivel de discapacidad producido por las mismas.
Menos dolor y discapacidad
Durante el tratamiento psicológico, puesto en marcha por 19 especialistas (fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y psicólogos), se intentó modificar, principalmente, los comportamientos y las falsas creencias.