- ¿Por qué lloras? - le pregunto la oca.

- Por que el viento bandido
se ha llevado las rayas de mi vestido
- respondió ella, sollozando.

- Acércate. Ataré a tu espalda
el cordón de mi botín
e iremos los dos mucho mejor.

La oca se fue feliz, descalza de la pata
que tenia espachurrada.

Camila ya había andado mucho cuando, por fin,
llegó a su casa con un anillo en la pata,
una rayita de plata, un lindo remiendo azul,
una puntilla de tul, una cuerda de violín,
un gran cordón de botín...
y un casi nada de pena. ... (ver texto completo)
Camila siguió andando,
con un anillo en la pata, una rayita de plata,
un lindo remiendo azul, una puntilla de tul,
una cuerda de violín...
y un poco menos de pena.

Casi llegando a casa, se le saltaron DOS lágrimas
por las rayas que le faltaban.

Después se quedo pasmada, mirando para una oca ... (ver texto completo)
Después se quedó pasmada,
escuchando a una cigarra que estaba tocando una melodía.

- ¿Por qué lloras? - le pregunto la cigarra.

- Por que el viento bandido
se ha llevado las rayas de mi vestido
- respondió ella, sollozando.

- Acércate. Te daré
una cuerda de mi violín
y tendrás un aire musical. ... (ver texto completo)
¿Por qué lloras? - le preguntó la araña.

- Por que el viento bandido
se ha llevado las rayas de mi vestido
- respondió ella, sollozando.
- Acércate. Tejeré para ti una puntilla de tul
y tu traje será mas elegante.

Camila volvió a ponerse en camino,
con un anillo en la pata, una rayita de plata, ... (ver texto completo)
Camila siguió andando,
con un anillo en la pata,
una rayita de plata,
un lindo remiendo azul...
y un poco menos de pena.

Salpico CUATRO lágrimas más
por las rayas que le faltaban.
Después se quedó pasmada, mirando para una araña
que estaba bordando un paño.

- ... (ver texto completo)
Como estaba preocupada,
sintió ganas de llorar y derramó
otras CINCO lágrimas.
Después se quedó pasmada,
contando los colores del arco iris.

- ¿Por qué lloras? - le preguntó el arco iris.

- Por que el viento bandido
se ha llevado las rayas de mi vestido ... (ver texto completo)
Camila siguió andando con un anillo en la pata...
y un poco menos de pena.
Se le cayeron SEIS lágrimas por las rayas que le faltaban.

Después se quedo pasmada, mirando para un caracol
que asomaba los cuernos al sol.

- ¿Por qué lloras? - le pregunto el caracol.
- Por que el viento bandido
se ha llevado las rayas de mi vestido
- respondió ella, sollozando.

- Acércate. Me subiré a tu panza y trazare alrededor
una rayita de plata que te irá que ni pintada.

Camila siguió caminando,
con un anillo en la pata,
una rayita de plata...
y un poco menos de pena. ... (ver texto completo)
Camila lloró SIETE lágrimas de pena
por las rayas perdidas.

Después se quedó pasmada, mirando para una serpiente
que estaba mudando la camisa.

- ¿Por qué lloras? - le pregunto la serpiente.
- Por que el viento bandido
se ha llevado las rayas de mi vestido
- respondió ella, sollozando.
- Acércate. Te daré un anillo
para que lo pongas en una pata - dijo la serpiente.

(Que parecía guardar muchos secretos). ... (ver texto completo)
Su madre le decía siempre que no saliera de casa
sin calzones ni tirantes,
pero Camila cada día era mas grande
y los tirantes y los calzones ya empezaban a molestarle.

Camila soñaba con acostarse en la hierba
sin aquellas prendas ajustadas.
También soñaba que el viento
la llevaba rodando por los campos.
... (ver texto completo)
La Cebra Camila

Marisa Núñez y Óscar Villán.

Allá donde se acaba el mundo,
en el país donde da la vuelta el viento,
vivía una pequeña cebra llamada Camila.

Como en aquel lugar el viento era tan travieso,
Camila tenia que andar con mucho cuidado
para no perder su vestimenta. ... (ver texto completo)
Es indispensable crear un ambiente mágico al a hora de contar un cuento. Debemos cuidar los tonos de voz, gesticular, jugar con el volumen de la narracion, etc….
El cuento, junto con el juego, es el arma más importante con la que contamos los maestros y padres de educación infantil. Pero como todo, debe ser trabajado con cariño, esmero, dedicación y profesionalidad.
Aquí la tarde está un poco rara. Hace aire y está nublado alrededor. Esperemos que no llueva como por Valencia.
A mi me gusta más los encierros que las corridas.
A mi también.
Los encierros no son como allí.