Y empieza a llorá y a gritá, que si mucho fueron lo lamentos del día anterió, ma fueron ahora:
Y estubo rezando y cuando se iba pa su casa, echó de menos a Comepán. Y anduvo buscándolo por toa la iglesia, pero no lo pudo enconrtrá.
Otro día fue otra ve a la iglesia acompañá de sus do perrito Comepán y Comequeso.
Pero ella no se quería salí y lloraba si tenía que llorá y gritaba si tenía que gritá. Güeno, por ya er sacristán la echó fuera y cerró la puerta e la iglesia Y la viejecilla se fue pa su casa llorando y gritando.
Conque ya en eso llega er sacristán y le dice a la viejecilla que se sarga porque ya tiene que cerrá la iglesia.
Y na, er perrito se había perdío y no lo halló. Y llora que te llora y grita que te grita y la viejecilla no salía de la iglesia.
-- ¡Ay, señó, que me se ha perdío uno e mi tre perrito. Bebevino, Bebevino! ¿onde estas, Bebevino?.
Y venga a buscarlo y venga a buscarlo por toa la iglesia, pero na, no lo pudo encontrá. Y empieza la viejecilla a llorá y a gritá:
Güeno, pue una vez que fue a la iglesia a rezá, cuando ya se iba pa su casa echó de meno a uno e su perrito, Bebevino.
Y la viejecilla era mu devota de la iglesia y too lo día iba a la iglesia a rezá, y siempre llebaba sus tre perrito.
Ésta era una viejecilla que tenía tre perrito que se llamaban Bebevino, Comepán y Comequeso.
La viejecilla y sus tres perritos
Os dejo chicas, luego entraré cuando tenga un rato.
Adiós.
he estado oyendo unas declaraciones de la abogada de Miguel carcaño, que dice que él no sabe dónde esta el cuerpo de Marta del Castillo.
Es una lástima que esos pobres padres no tengan ni siquiera sepan donde está el cuerpo de su hija.
Os dejo chicas, luego entraré cuando tenga un rato.