Cuentan que cierto día, estaban en el bosque un caballo y su pequeño hijo, ambos gustaban de correr sin rumbo fijo, solo por el placer de sentir el cálido aire sobre sus cabezas.
a correr...
Unos cuentos.
Ana qué tal han llegado los viajeros?
Todavía no me han llamado.
Ana qué tal han llegado los viajeros?
¡Se me estropeó el despertador! (La Bella Durmiente)
Lo único de que me arrepiento en esta vida es que no soy otro.
Yo creo que todo el mundo ha entendido.
Si digo cueste el esfuerzo que cueste.
Ya sabes que no.
Bueno, pues hasta mañana a todos. Es mejor retirarnos ganando.
Yo también lo dejo ya, hasta mañana.
Hasta mañana.
Hasta mañana, Ana.
No lo que pasa que no os gusta reconocer que tenemos razón.
Hasta mañana.
¿Ya?, vas a leer.