No hay camino seguro para el corazón de una mujer, hijo. Sólo senderos al borde de precipicios y caminos sin mapas o brújulas, lleno de piedras y ladeados por serpientes venenosas...
El maestro le respondió:
Maestro de los Maestros, ¿cuál es el camino más corto y seguro para el corazón de una mujer?
Cierta vez un joven fue en su procura para descubrir el camino del corazón de una cierta mujer. Cuando encontró al sabio en la cumbre de la montaña más alta le preguntó